
El Gobierno municipal de Cartagena aprueba una instrucci?n que regula el uso de estos dispositivos incapacitantes, estableciendo un estricto protocolo de formaci?n, custodia y actuaci?n para los agentes
Mi?rcoles 18 Marzo 2026 | Visto: 9 veces | Versi?n Imprimible
La Junta de Gobierno Local, presididad por la alcaldesa, Noelia Arroyo, ha aprobado la Instrucción de uso de dispositivos propulsores de gel OC JPX, un reglamento que autoriza y regula la utilización por parte de la Policía Local de estas herramientas de letalidad reducida. La medida busca dotar a los agentes de un recurso intermedio eficaz para neutralizar amenazas sin tener que recurrir al arma de fuego, según ha explicado el concejal de Seguridad, José Ramón Llorca.
Los dispositivos autorizados, conocidos comercialmente como JPX, proyectan un gel cuyo principio activo es la oleorresina de capsicum (OC), una sustancia derivada del chile. A diferencia de los aerosoles convencionales, este sistema de disparo permite una mayor precisión a distancia y provoca efectos incapacitantes inmediatos como lagrimeo profuso, irritación ocular y dificultad respiratoria temporal, síntomas que desaparecen en un período de 30 a 45 minutos sin causar daño permanente, según recoge el texto aprobado.
Habilitación específica y custodia controlada
El reglamento establece que no cualquier agente podrá portar estos dispositivos. Solo aquellos que superen un curso específico obtendrán la condición de «operador», mientras que se crea la figura del «instructor» para garantizar la formación continua y el mantenimiento de capacidades.
La custodia de los lanzadores será especialmente rigurosa, al tener consideración legal de arma según el Reglamento de Armas. Cada dispositivo quedará identificado mediante un número de inventario interno y el número de serie del fabricante, y su almacenamiento se realizará en armeros con acceso controlado y videovigilancia.
Protocolo de actuación
La instrucción subraya que el uso del dispositivo solo estará justificado en aquellas situaciones en las que exista un riesgo racionalmente grave para la vida, la integridad física de las personas o para la seguridad ciudadana, ajustándose a los principios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad.
El protocolo establece una escala gradual en el uso de la fuerza que comienza con la mera presencia del agente y la comunicación efectiva, para continuar con el empuñamiento del dispositivo en la funda, la extracción y encare, y finalmente la aplicación del gel.
Poblaciones sensibles
El texto aprobado incorpora precauciones específicas sobre los colectivos en los que se desaconseja su empleo, salvo casos de extrema gravedad y urgente necesidad. Así, se recomienda no utilizar el dispositivo en mujeres embarazadas, personas de avanzada edad, menores con apariencia infantil o individuos con evidentes dificultades respiratorias.
Asimismo, se establecen limitaciones tácticas importantes, desaconsejando su uso en personas que conduzcan vehículos, en individuos situados en altura con riesgo de precipitación, en entornos acuáticos como el mar o piscinas, o ante animales potencialmente peligrosos salvo que no existan otros medios de captura y la situación suponga un grave riesgo.
Cualquier persona sobre la que se haya aplicado el dispositivo deberá ser valorada por personal médico. Una vez controlado el individuo, se procederá a enjuagar el rostro con agua, evitando frotar la zona afectada. En caso de que agentes o terceros resultaran contaminados accidentalmente, se aplicará el mismo procedimiento.

