Hay acuerdos que trascienden el ámbito deportivo. El que une desde esta temporada al FC Cartagena y JATINOX nace de una historia de emigración, sacrificio, trabajo y amor por Cartagena que ha pasado de generación en generación.
JATINOX, empresa brasileña especializada en acero inoxidable y dirigida actualmente por los hermanos Ramón, Raúl y Rafael Rosso Garcia Filho, se convierte en nuevo patrocinador oficial del FC Cartagena. Detrás de este acuerdo se esconde una historia que comenzó hace más de setenta años en nuestra ciudad.
En 1953, Bonifacio Rosso Ros, trabajador de la Empresa Nacional Bazán, y su esposa Dolores García Gonzales, ambos cartageneros, tomaron una de las decisiones más difíciles de sus vidas: emigrar a Brasil en busca de un futuro mejor.
Los comienzos no fueron sencillos. Los ahorros con los que viajaron se agotaron rápidamente y la familia atravesó años especialmente complicados, sin apenas recursos e incluso sin posibilidades económicas para regresar a España.
La vida cambió cuando Bonifacio encontró trabajo en un pequeño taller dedicado a la fabricación de tubos de acero inoxidable. Su capacidad de trabajo, su esfuerzo y su visión empresarial le permitieron crecer profesionalmente y comenzar un camino que acabaría marcando el futuro de toda la familia.
Años después nació su hijo Ramón Rosso García y, con la situación ya estabilizada, la familia puso en marcha su propio proyecto empresarial. Tiempo después entraron en el accionariado de JATINOX, una empresa dedicada al acero inoxidable, aumentando progresivamente su participación hasta adquirir la totalidad de la compañía y convertirla en una empresa de referencia en Brasil.
Ramón Rosso formó posteriormente una familia junto a su esposa Denize, con quien tuvo tres hijos: Ramón, Raúl y Rafael Rosso Garcia Filho, actuales responsables de la empresa y continuadores del legado iniciado por sus abuelos. Hace cinco años falleció Ramón, dejando como herencia no solo una empresa consolidada, sino también unos valores de trabajo, humildad y compromiso que hoy siguen guiando a la familia.
A pesar de haber desarrollado toda su vida en Brasil, la familia Rosso nunca perdió el vínculo con Cartagena. Bonifacio regresaba siempre que podía a su ciudad natal y una de sus tradiciones era acudir al fútbol para animar al Efesé desde las gradas del Cartagonova. En aquellos viajes, sus nietos le acompañaban, descubriendo el club de la ciudad de la que siempre les hablaba su abuelo y fortaleciendo un sentimiento que ha permanecido vivo con el paso de los años.
Ese vínculo volvió a hacerse especialmente presente el pasado mes de junio, cuando Ramón Rosso Garcia Filho visitó Cartagena. Durante su estancia recorrió el Estadio Cartagonova y la tienda oficial del club, donde adquirió unas camisetas del FC Cartagena como recuerdo de un viaje cargado de emociones y de recuerdos familiares.
A su regreso a Brasil compartió la experiencia con sus hermanos y surgió una idea que emocionó a toda la familia: rendir homenaje a Bonifacio haciendo que el nombre de la empresa que él ayudó a construir luciera en la camiseta del club de la ciudad que nunca dejó de considerar su hogar.
Hoy esa idea se convierte en realidad.
Como parte de este acuerdo, JATINOX luce ya su logotipo en el lateral vertical de la primera equipación del FC Cartagena, una imagen que pudo verse por primera vez el pasado sábado durante el primer encuentro amistoso de la pretemporada, marcando el inicio de una unión que nace del sentimiento y de las raíces compartidas.
La unión entre JATINOX y el FC Cartagena representa mucho más que un acuerdo de patrocinio. Es el reencuentro simbólico de una familia con sus raíces, un reconocimiento al sacrificio de quienes tuvieron que emigrar para salir adelante y un homenaje a la memoria de Bonifacio Rosso y de todos aquellos cartageneros que llevaron el nombre de su ciudad al otro lado del océano sin olvidarse jamás de dónde venían.
La vinculación de la familia con Cartagena continúa muy viva gracias también a su primo Javier Olmos Campillo, que es uno de los socios del Centro de Estudios Quantico, que mantiene ese nexo permanente con la ciudad.
Desde el FC Cartagena queremos dar las gracias a la familia Rosso por confiar en nuestro proyecto y por elegir al club de su tierra para rendir homenaje a sus orígenes.
Bienvenidos a vuestra casa. Bienvenidos a la familia albinegra.
«Sejam bem-vindos à sua casa. Sejam bem-vindos à família alvinegra.»